viernes, 11 de noviembre de 2005

CERRADO: El poder evocador

Cada uno tiene sus costumbres. Yo concretamente, entre otras muchas, cuando me voy a duchar suelo escoger un CD para ponerlo en un ya renqueante "loro" y escuchar música mientras me aseo. El proceso de elección del CD en cuestión no suele tener mucho misterio, suelo escoger un disco de los últimos que he "comprado", lo que no significa que sea de los últimos que ha salido al mercado ni que haya pagado por él, y lo escucho en la ducha una o dos semanas hasta que cambio. Pero de vez en cuando, en una de esas indecisiones me aventuro a echar un vistazo entre los CD's que hace tiempo que ya no escucho, y casi siempre que hago esto me cuesta un montón decidirme, porque me da la impresión de que los tengo todos muy oídos. Al final suelo decir "qué más da, si es sólo para ducharme en un momento", así que me arriesgo y de vez en cuando vale la pena.
Ayer fue uno de estos casos. Hice una elección muy arriesgada, y ya en el baño, mientras me afeitaba, con la primera canción, supe que iba a ser una ducha muy larga. Enseguida comencé a recordar imágenes y sensaciones, que como saliendo de un tarro abierto volvieron a estar plenamente presentes. No tardé mucho más en descubrirme cantando frente al espejo, al principio tímidamente, luego a viva voz, hasta que la vista se me nubló con un llanto incontenible. Y es que no sé a los demás, pero a mí, si hay algo que me haga llorar como un descosido es la música. Y la razón es la cantidad de emociones que es capaz de evocar.
Me escuché el disco entero. Después quedé bien limpito.

5 comentarios:

out dijo...
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Toño Casas dijo...

A mi me hace llorar la música que lleva Barrales en el coche.
Ahora en serio. Es muy cierto eso que dices, a mi me pasa a menudo. No sólo tengo una música para ponermela en cada estado de ánimo, si no que mis estados de ánimo dependen de la música que haya escuchado. Levantarme un día que necesito ponerme las pilas con "Can´t stop me now" es imprescindible, tanto como tomarme el cápsula de Pharmaton Complex. Tener momentos reflexivos con Jamie Cullum, afeitarme y ponerme guapo antes de salir un sábado con Frank Sinatra y Michael Bouble y su "Come fly with me".
La música te hace recordar, te hace llorar, te hace reir, te hace amar, te hace odiar (eso el requetón o como coño se escriba), te hace evocar momentos vividos, y cada acorde le asocias a una situación determinada.
Bravo por la múscia, que nos hace mágicos....(no se de que me suena eso).

spyfou dijo...

totalmente de acuerdo con Cesar.a mi tambien me pasa eso que cuando escuchas alguna canción de los años 80 90 te hace pensar,te recuerda momentos,situaciones,yo cuando me sucede eso cierro los ojos(conduciendo no)y me intento recordar cada color, cada olor y de alguna manera revivir esos momentos,que por lo general suelen ser muy agradables.--pero....¿cual era esa canción,Nacho?

elhectron dijo...

Cierto es.
A mi me ha ocurrido alguna vez algo del estilo. En especial con la musica de la epoca de teenager. Porque en esa epoca no tenia mucha pasta para gastar en musica (aunque ahora tampoco me la gasto en eso) y se llevaba lo de las cintas vírgenes (bueno, ya no tan virgenes) y lo de "¿me lo grabas?". Eso cuando alguien se compraba un disco. Mejor dicho, cuando a alguien le habian grabado una cinta, que a su vez habia sido grabada por otro y por otro... y te llegaba a tí con calidad "psicofonía", pero el que te lo grababa siempre decía: "me lo han grabao de compaz".
Era lo que habia, y la escuchabas una y otra y otra vez, con una fotocopia de la carátula en la mano, dejándote la vista, repitiendo como un loro la letra en inglés y sin saber muy bien que significaba.
Es por eso que te tirabas una buena temporada escuchando esa cinta y casi sólo esa cinta, que habia épocas de tu vida solapadas a ese disco. Así, hay veces que desempolvas una cinta de esas y cuando la escuchas te acuerdas, por ejemplo, de tus primeros meses de carné y revives aquella sensación tan especial.
O aquellas borracheras adolescentes, celebrando el cumpleaños de alguien, con el loro distorsionando (seguro que os ha venido a la cabeza la imagen de un radiocasette sin la tapa de la cinta, ¿verdad?)
Un caso concreto que me ocurre a mí con frecuencia es, cuando sacaron Queen, o lo que quedaba de Queen, el disco "Made in heaven". Alguien me lo pasó y lo escuché mientras leía una novela. No era una novela muy buena. Tardé mucho en leerla porque no soy muy rápido y porque me distraía con la música, pero me pareció una historia acojonante porque le pegaba mucho la música. Bueno, cada vez que oigo en la radio una canción de ese disco no puedo evitar recordar aquel libro.

out dijo...
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