Destino: Ninguna parte
Ida: Nunca
Regreso: El mismo día
Por fin hemos encontrado una opción que nos viene bien a todos. El mejor destino es ir a ninguna parte, un sitio al que no se le pueden poner pegas porque nadie conoce. Las fechas son estupendas, porque seguro que no va a hacer mal tiempo y no hay que pedir días en el curro. Y en cuanto a la pasta, agarraros, ¡no nos va a costar nada! Así que ya no hay excusa, el que no venga es porque no quiere.
Fuera coñas, yo tenía la esperanza de que esta semana se viese color definitivo al tema. Y no me ha defraudado, esto tiene ya color definitivo. Está muy claro que no vamos a ir de viaje. O al menos, que no vamos a ir al viaje que no quieran los cabezas de familia.
Debería estar enfadado, por aguantar tantas intrigas, parejitis y demás gilipolleces. Incluso aunque tanto especular 'que si voy', 'que si no voy', 'que si ya veremos', 'que si mi primo', 'que si el dinero', 'que si las tías', 'que si me ha sentado mal', 'que si no tengo días', y patatín y patatán, hagan que al final vaya retrasando mis vacaciones por querer compartirlas con mis amigos en un contexto diferente (con el concepto de amistad podemos cebarnos otro día). Pero para mi sorpresa me lo estoy tomando con ironía y humor.
6 comentarios:
Yo no se que decir.
Cuando no se sabe qué decir, lo mejor es callar.
No se puede quedar siempre bien con todo el mundo, y aunque calles no quiere decir que lo consigas.
Por mi parte, nacho, puede que pienses que soy el gran rajado de esta historia. Pero es porque he puesto la carne en el asador por querer apoyar tu estupenda iniciativa. Los "peros" me han podido.
Has pagado la novatada. Es lo que tiene querer organizar algo en este atajo de vagos, saca-punta-a-todo y chifla-vainas que somos
21, tenía 21!!!!!
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