
Así como suena. Vamos, increíble.
El señor Robert Kubica, gran piloto, polaco y admirador del difunto papa Juan Pablo II, lleva el nombre del expontífice en el casco. Como si fuese una estampita, pero como no tiene guantera en el F1, ni retrovisor central para colgar el rosario... Bien, es una opción de lo más respetable.
Supongo que todos habremos visto más de una vez las imágenes del espeluznante accidente que le aconteció en el Gran Premio de Cánada del pasado 10 de Junio. La verdad es que te hiela la sangre ver como se zarandeaba el casco de un lado al otro. Y, afortunadamente, ¡ni un rasguño!.
Lo primero que uno piensa es: lo que avanza la ciencia, realmente las medidas de seguridad se han puesto al día en estos bólidos. Si llega a ser en la época de Senna se mata seguro. Y es que desde aquel trágico accidente se ha invertido mucho dinero y esfuerzo en mantener la integridad de los pilotos. El resultado es evidente.
Pero... a los avispados cristianitos se les han abierto los ojos como platos, y la secta de obispos, cardenales y demás mandangas que viven en ese pequeño paraíso fiscal llamado Vaticano, no han querido dejar pasar la oportunidad que representa la gran pubicidad que se genera en torno a la F1. ¡Qué gran oportunidad para beatificar al difunto Juan Pablo II! Ya me imagino el titular en el Vatican Post: 'Milagro a 300 Km/h'.
Pues nada hombre, que vayan sin casco. Bastará con ponerse una camiseta de algún pontífice, o que acoplen alguna reliquia a los numeroso alerones de la corrocería (preferiblemente no de Ratzinger, que con lo anguloso que es le restará aerodinámica).
El señor Robert Kubica, gran piloto, polaco y admirador del difunto papa Juan Pablo II, lleva el nombre del expontífice en el casco. Como si fuese una estampita, pero como no tiene guantera en el F1, ni retrovisor central para colgar el rosario... Bien, es una opción de lo más respetable.
Supongo que todos habremos visto más de una vez las imágenes del espeluznante accidente que le aconteció en el Gran Premio de Cánada del pasado 10 de Junio. La verdad es que te hiela la sangre ver como se zarandeaba el casco de un lado al otro. Y, afortunadamente, ¡ni un rasguño!.
Lo primero que uno piensa es: lo que avanza la ciencia, realmente las medidas de seguridad se han puesto al día en estos bólidos. Si llega a ser en la época de Senna se mata seguro. Y es que desde aquel trágico accidente se ha invertido mucho dinero y esfuerzo en mantener la integridad de los pilotos. El resultado es evidente.
Pero... a los avispados cristianitos se les han abierto los ojos como platos, y la secta de obispos, cardenales y demás mandangas que viven en ese pequeño paraíso fiscal llamado Vaticano, no han querido dejar pasar la oportunidad que representa la gran pubicidad que se genera en torno a la F1. ¡Qué gran oportunidad para beatificar al difunto Juan Pablo II! Ya me imagino el titular en el Vatican Post: 'Milagro a 300 Km/h'.
Pues nada hombre, que vayan sin casco. Bastará con ponerse una camiseta de algún pontífice, o que acoplen alguna reliquia a los numeroso alerones de la corrocería (preferiblemente no de Ratzinger, que con lo anguloso que es le restará aerodinámica).
11 comentarios:
Si no hubiese puesto esa chorrada en el casco no se habria dado la hostia. La estadistica lo confirma: el resto de los pilotos no lo llevaba y no se dieron tal hostion.
Tengo entendido que Senna también era muy religioso. Debe ser que el día de repartir milagros el ángel de la guarda del brasileño estaba haciendo pis.
En fin, mas que cristianitos, yo diría "catoliquitos". Sería mas justo.
En fin, que el Vaticano quiere entrar en la franquicia de la fórmula 1.
Hace años El Vaticano formó un equipo ciclista, el "Amore e Vita", que nació con la vocación de evitar el doping entre los deportistas, usando la divinidad para conseguir grandes resultados (ja). Estoy pensando que quizá El Vaticano, esté pensando en comprar una escudería de Fórmula 1, con Kubica de piloto oficial, y Sato como piloto provador (de milagros).
¿Quien vería a Ratzinger apostado en la pared del 'pit lane' con unos cascos controlando los tiempos de carrara?
Tiempo al tiempo.
Pues yo le veo más con una "pit babe" a cada lado
Ten cuidado Héctor, si esto lo lee quien yo me sé, quizá no te case la semana que viene.
Jurjurjur.
Eso, no debías hacer bromas sobre el clero, por lo menos hasta el día 15.
en los cursillos prematrimoniales va incluida una bula papal que perdona estos deslices....que de otra manera serían imperdonables.... hay bulas que incluso disculpan las alusiones a santos e incluso al Jefe
¿Una 'bula' es sacar la 'legua'?
¿Y que me iba a pasar?
¿Quien demuestra que lo que he escrito lo ha escrito el del panadero y no es uno de murcia que utiliza "Hector" como nick?
¡Anda que no hay nicks raros!
(no miro a nadie)
Lo sabrían. Precisamente el tema del post deja claro que el Clero se deja llevar por la intuición mas que por las pruebas objetivas...
Con la iglesia hemos topado, amigo Héctor.
yo en esas curvas no entraría en sexta...pero si te la quieres jugar
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