lunes, 16 de julio de 2007

CERRADO: Volví a ensuciar la corbata

Así fue. Cuando los platos principales de la comida se fueron sucediendo, y veía que mi corbata no tenía mancha alguna, creí que me había librado, pero nada más lejos de la realidad. Esa inocente tarta de crema y hojaldre que citaba la carta, se fue a estrellar contra mi pecho. Diablos.

En fin, fue un detalle sin importancia al lado de la boda en si, la cual estuvo marcada por, según mi juicio, tres grandes momentos:

  1. El grupo de jotas nos brindó uno de los grandes momentos de nuestras vidas. No tanto por la demostración de folclore castellano, como por mostrarnos las habilidades de Héctor con estas danzas que tanta astucia requieren. Seguramente Ana, una bailarina de jotas en potencia que triunfó en las plazas de varios pueblos de alrededor cuando era niña, pasó un poco desapercibida ante nuestros ojos, ya que el protagonismo lo tomó desde el primer instante el novio. Ya no sólo por las tres cabezas que sacaba al resto de integrantes del grupo, si no por su forma de desenvolverse con esa pieza que bailó. Agarrado a la primera bailarina, mientras hacían círculos, una y otra vez pasando por nuestro lado hablando sin separar los dientes mientras nos miraba. Seguramente sus palabras en ese momento eran de agradecimiento por haberle brindado esa oportunidad. De nada, Héctor.
  2. El megáfono sin duda marcó gran parte de la celebración. Al ver a Juanito de maestro de ceremonias mostrando su dominio en todas las disciplinas: animación, presentación, entrevistas, canción, humor… todos teníamos un único pensamiento: Hay que ver cuanto duran las pilas del megáfono. Los responsables del negocio de bodas de Grijota se estarán preguntado todavía como fue posible eso. Nos hizo pasar grandes momentos.
  3. La boda en si. Que como no podía ser de otra manera nos dio la oportunidad una vez más, y por supuesto no la última, de disfrutar de un gran día. Enhorabuena a los novios por haberlo hecho tan bien, y por el acierto con el bogavante. Muy fino el marisco.

Yo ya estoy preparando la próxima boda, que como sugerencia, diría que no se demore mas allá de un año, por aquello de “un año, una boda”. Ale, manos a la obra.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Estoy de acuerdo.

JAJ: Jotas, Alcohol y Juanito. Una mezcla ganadora.

Raul dijo...

Estoy convencido de que ya tenias el inicio de lo de la corbata y que la manchaste a posta para poder escribir ese blog y poder ser el centro de atencion cuando no deberias serlo tu

out dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.