Todos hemos dicho alguna vez eso de ¡lo que ha cambiado el mundo!...y es cierto pero a pesar de ello hay cosas que no cambian.
Y es que en este mundo invadido por los DVDS, CDS, MP3, MP4, iPOD,GPS, Bluetooth,PSP y demás siglas inglesas aun subsiste un resquicio del pasado, y me explico.
Estaba yo el otro día al pie de las escaleras del colegio de mi pueblo, por donde bajan los chavales de primaria como almas que lleva el diablo cuando a las 16:30 suena la campana, allí los espero cada miercoles a portagayola para intentar que conozcan el word o el excel... pues ese día una imagen me llevó a mi infancia
Y es que cada oveja del rebaño de 5º bajaba entre sus manos una tabla de ocumen (en algunos casos llegue a ver los envases blancos donde en los supermercados te meten pechugas de pollo o rodajas de salmón...) y encima como por arte de magia, como si el tiempo se hubiera detenido estos elementos:
- pila de petaca
- bombilla
- cables con pinzas para enganchar a la pila
Y mientras bajaban por las escaleras soltaban la pinza y la volvían a enganchar, y las luces se encendáin y apagaban...muy a tono con las fechas navideñas
Y eso me hizo recordar aquellos experimentos, ya no recuerdo si de Sociales o de Naturales, de 4º o de 5º...da igual, pero después de 20 años hay cosas que se siguen haciendo igual
Otro clásico?...el teléfono con hilo y dos danones
Que cada quien recuerde los suyos
8 comentarios:
¡Qué bueno! Eso me ha recordado mucho a mi infancia, lo del tablero de ocumen con el circuito eléctrico. No me digas que las pilas eran de marca CEGASA!!!
Yo sigo recordando con mucho cariño el juego del pito-pala, al que en ocasiones he propuesto jugar.
La marca de las pilas no te la puedo confirmar, pero el hecho de que la pila de petaca aun exista me parece meritorio...que a día de hoy un aparato funcione con algo que no sea una bateria de litio es de destacar.
Y si la pila de petaca aun se usa pues me imgino que Cegasa segirá existiendo...era todo un clásico
A mí a veces me da qué pensar, más que recordar las cosas que me emocionan de mi infancia, lo que podría haber disfrutado con lo que hay ahora y que no puede conocer en su momento. Por ejemplo: los parques infantiles que montan ahora, con varios niveles de toboganes, pasarelas colgantes, túneles, y ¡¡¡piscinas de bolas!!! De pequeño hubiese flipado con esas cosas. Incluso con treintaypico me dan ganas de meterme.
Yo las pilas de petaca pequeñas las usaba con un imán y jugaba a que eran las bombas de V. Tenía que llegar a la cocina y colocarlas en la nevera.
No cabe duda que cuantas más cosas mejor, pero si hay una cosa que se tiene cuando eres niño y con la que un adulto no puede competir, es imaginación.
Es acojonante la capacidad de interpretación y de autoconvicción de un determinado rol como si de un estado de trance se tratase.
Así con sólo empuñar el cartabón de dibujo te creias Donovan e imitabas con la boca toda clase de efectos especiales.
El equipo A, el Halcón Callejero, Mortadelo y Filemón o lo que hiciese falta.
Incluso si lo que estaba en boca de los mayores era el Quién Sabe Dónde o Confesiones, al dia siguiente el recreo era un auténtico plató de televisión con Paco Lobatón y Jesús Carnicero incluido.
Así que si volvieramos ahora a ser niños no me quiero ni imaginar quien haría de Paquirín o de la Esteban.
Me imagino alguna situación:
'Tenemos a nuestro corresponsal subido en el tobogán. Barrales, ¿qué está pasando?'
Yo recuerdo muchas de las cosas a las que jugabamos. Lo de poner piedras y puntas en la via del tren para poder hacerte unos arcos con flechas que seguro que son mas peligrosas que las que venden ahora los chinos y que retiran porque te las puedres tragar, jaja, tenian que ver las burradas que haciamos antes. Tambien las guerras de manzanas y patatas podridas que haciamos en las escuelas viejas, jugar a batear, a vidas, al bote, a pico zorro o zaina, cuando haciamos salto de longitud el el balancin del parque, que le dabas caña a tope y desde el borde saltabas 6 o 7 metros.
Joder, y lo del Tubo, anda que no era peligroso.
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